La vida durante la conspiración de 1810

Aunque desde nuestra perspectiva pareciera que durante el período anterior a la lucha de la Independencia todo era conspiración y lucha, las vida cotidiana en esos tiempos seguía su curso. No todos se escondían, no todos conspiraban y aún, el día a día hablaba de las ideas sobre las cuales se basó el movimiento de la Independencia.

Conoce aquí un poco del cotidiano devenir del Querétaro pre-independentista en una serie de preguntas que Edgardo Moreno, estudioso de la historia de nuestro estado, contesta con interés y holgura.

¿Cómo se entretenían los miembros de la sociedad? ¿Cómo lo hacía el pueblo?

Los entrenamientos eran las partidas de mus, cartas españolas, ajedrez. Para las damas cartas, lecturas guiadas por un sacerdote, pláticas para damas en los cuartos de costura y bordado. Se hacían, tertulias donde se verificaban juegos de salón como «El Navío…», «Los Ciegos…« Las Adivinanzas», entre otros. Se ejecutaba alguna pieza en vihuela, guitarra o arpa. En algunas otras se leían versos o se representaban a heroínas de los folletines. En primavera y verano, se acostumbraba ir en busca de la frescura de los huertos de la Cañada o del Pueblito, así como pasear en la vera del río. Remar, caminar en el campo y comer en grupo de las viandas transportadas en canastos de mimbre o vara. Se realizaban paseos en carruajes o en caballo por la Alameda y en la «Otra Banda».

Para el pueblo, las diversiones estaban relacionadas con sus formas de organización y cosmovisión. Acudían a fiestas patronales y peregrinaciones ya sincretizadas; se reunían alrededor de una comida y bebida, por lo regular aguardiente o pulque. Para festejar algún sacramento, hacían bailes y fandangos «con meneos indecentes», a decir de inquisidores, donde se improvisaban letrillas y coplas que escandalizaban a los mojigatos. Había actos procesionales en calles y plazas, por la dedicación de algún templo, la jura de un monarca o la conmemoración de algún aniversario. En esos desfiles participaban las diversas órdenes asentadas en la ciudad, los representantes del gobierno virreinal; escoltados por el regimiento de caballería y acompañados de música; todos ostentando sus becas, insignias, pendones y gallardetes distintivos.

La fiesta pública era otra distracción muy frecuente, se lidiaban toros, se hacían toros «aserrados o «embolados», para el pópulo. Había palo ensebado y otros entretenimientos como chuzas, gallitos y tómbolas.

¿Cuáles eran las lecturas que se recomendaban? ¿Cuáles estaban de moda y se presumían?

Las lecturas que se recomendaban eran, desde luego, las historias piadosas de santas y santos, las vidas ejemplares de las monjas y los cientos de panegíricos que se imprimían como «ejemplos virtuosos y moralizantes». Otras buenas lecturas en los inicios del siglo diecinueve eran los periódicos, como la Gaceta de México, la cual incluía secciones literarias, de noticias y cosas curiosas, que después tomaran los almanaques, y los libros de cosas curiosas. Otras obras estaban ya muy en consonancia con el neoclasicismo. Las lecturas de moda, eran (para la clase ilustrada), los libros que venían de la Francia. D`Alambert; Descartes; Racine, Moliere, Rousseau, Voltaire, entre otras. Desde luego Se «presumían» los Atlas, las Enciclopedias, las historias y los tratados de viajes con ilustraciones, o libros de carácter religioso o filosófico miniados.

¿Qué libros se leían a escondidas?

Los libros que se leían eran de temas diversos, filosofía, historia, astronomía, ciencias y arte. Se ocultaban porque la censura a ciertas lecturas fue controlada durante el virreinato por la Congregación del Índice (Índex) de los libros prohibidos de 1571. Sin embargo, existió un mercado de «libros prohibidos» entre clérigos, frailes, funcionarios de gobierno y mercaderes. Se ocultaban los que tenían que ver con nigromancia, astrología, escritos en hebreo o en alguna otra lengua, los que trataban de «lascivias o amores» y los que contravenían la doctrina cristiana.

¿Sobre qué se escribía? ¿En dónde se publicaba?

Los temas de la ilustración eran varios; se inicia la novela de folletín, se habla de usos y costumbres de otros grupos humanos distantes, de viajes y aventuras, de cosas prácticas, «ciencias aplicadas», de consejos que Se publican en periódicos o semanarios y en los almanaques.

¿Qué país dictaba la tendencia?

Esa época era un reflejo del modo de vivir y de ser de los diversos grupos humanos; indígenas, mestizos, criollos, negros y otras castas. Era un tejido social multiétnico y pluricultural. Para la oligarquía la moda de finales del XVIII imitaba a las cortes europeas.

¿Cuál era la moda al vestir?

Fue cambiando. Pasó de aquellos trajes negros con gorgones, de los austrias, a los barrocos vestidos, casacas y pelucas de los Borbones. Trajes de sedas y colores claros, algunos con pronunciados escotes que dieron materia para que desde el púlpito se trataran de reprimir esas tendencias, así como «los afeites» en las damas.

¿Qué usaban las damas? ¿Cómo se peinaban? ¿Había un accesorio en especial que estuviera de moda, que tal vez representara algo?

Era de acuerdo a las regiones y a su profesión u oficio, no se puede generalizar. Por ejemplo, en la capital novohispana, los hombres usaban casaca de corte militar, bombín de ala ancha y corbatones al cuello, fracs o levitones; las mujeres, vestidos de tafeta o algodón, el pelo sujeto con un chongo y peineta de carey; eran de uso cotidiano las mantillas y mantones, las chalinas y los rebozos. En esa época con los recientes hallazgos de los vestigios de Herculano y Pompeya, la moda femenina se inclinó por las sandalias, trajes vaporosos y sueltos, cintas en la cabeza. Las negras usaban vestidos de algodón de colores llamativos (más bien cálidos), flores en el pelo y algunas sujetaban el pelo con una mascada anudada por el frente. Las indígenas continuaron con sus vestimentas seculares, quesquémil y huipil, el enredo sujeto a la cintura con una faja o ceñidor complementado por el rebozo, arracadas y collares de diversos materiales. En los hombres se veía las camisas y pantalones de manta, patío, huaraches, sarape y sobrero de petate o de alguna otra fibra.

¿Qué era lo bello? ¿Había algo de lo indígena que se apreciara, que se rescatara?

La belleza, como un concepto estético, tuvo nuevas apreciaciones. Lo rebuscado, pesado, oscuro ya no correspondía a estas nuevas visiones y apropiaciones de la clase ilustrada. El volver a lo «clásico», líneas rectas, uso de materiales nobles, simplificación de los espacios, abiertos, con luz y grandes ventanales o logias.

Desde finales del siglo XVIII, sobre todo Sigüenza y Góngora; Alazate y los jesuitas expulsados, Landivar, Clavijero, Alegre y algunos otros habían puesto ya de relieve la importancia de las culturas prehispánicas y sus conocimientos matemáticos, astronómicos, urbanos. Su destreza en las artes y su forma de ver el mundo, esto incrementó el interés por el descubrimiento de la Piedra del Sol y la Coatlicue. En esa época había una efervescencia de cortesanos europeos que se comenzaron a dedicar al «coleccionismo» de objetos exóticos y antiguallas.

¿Cuál era la imagen de una dama hermosa? ¿Cuál era la de un hombre apuesto?

Era muy diferente a la que tenemos hoy día, estandarizadas por los medios de comunicación y el mercado de consumo. Una dama hermosa para cierto sector de la población, podía serlo por sus «maneras» educación y cuna. Por lo regular se buscaba una mujer más bien «entrada en carnes», robusta, que pudiera criar a la casi siempre crecida prole y sobrevivir a los múltiples embarazos.

Un hombre apuesto, lo podemos encontrar en el imaginario de la literatura de la época; un hidalgo, sano, con arrojo y galantería.

Hay que considerar que en esa época por el tipo de alimentación y hábitos de higiene, muchas personas padecían caries, algunos perdían pronto piezas dentales, otros estarían marcados por viruelas, con obesidad y propensos a enfermedades como «la gota», lo que ahora conocemos como hipertensión, diabetes, entre otras…

¿En qué gastaban los ricos su dinero? ¿En que lo gastaban los de la clase media?

El dinero se traducía en «inversiones», tomando en cuenta la dote, del cónyuge. Se compraba o vendían terrenos, se participaba con capital en algún obraje o en alguna fábrica de sombreros, zapatos, vestidos, etc. Era común la compra de esclavos. Para acallar las conciencias, se patrocinaban capellanías, obras pías, se daba alguna dote para que una novicia tomara el hábito, se mandaba construir algún retablo, se participaba en la ampliación de un templo o se daban recursos a los misioneros.

Una clase «media» como la concebimos en la actualidad, no existía; pero haciendo un símil, de empleados de la burocracia colonial, oficiales del ejército, clérigos, comerciantes, invertían su dinero en propiedades urbanas y fincas rurales, que después pasaban a manos de la iglesia por motivos de enajenación por gravámenes de las cofradías, muchos tuvieron inversiones en talleres y en préstamos y «contribuciones reales», que solicitaba la Corona para sostener la Armada de Barlovento, que enfrentaba a Francia e Inglaterra y sus piratas y corzos. Se hacia el pago de diezmos, donativos y tributos.

¿Cuáles eran los valores más importantes de la sociedad y en qué se traducían?

Los valores de de esa época tenían inercias feudales, se aceptaba la esclavitud, la sociedad se regía por un sistema de castas y estamentos. La moral católica se infiltraba en la vida personal y familiar, la doctrina demarcaba las fronteras entre «lo bueno y lo malo », entre lo virtuoso y pecaminoso, trazaba la línea que separaba el castigo divino o la salvación eterna. Las diversas cosmovisiones daban pie a construcciones múltiples, desde las «herejías», supercherías, supersticiones hasta el fanatismo. Ese «orden natural», es el que se subvierte con la disolución social del sistema tradicional y el surgimiento de otras clases económicas. Las nuevas visiones, cuestionan a la filosofía escolástica-aristotélica, se comienza a secularizar ciertos sectores de la sociedad que participa más abiertamente en política. Los conceptos tradicionales cambiaron. Sin embargo sobrevivió «la doble moral», las desigualdades, la educación estratificada, el discurso de la sexualidad fue también soslayado.

¿Qué papel jugaba la iglesia?

Es evidente que la iglesia regía la vida-muerte, a través de los sacramentos. Por lo cual tenía un papel preponderante. Los criollos se educaban en sus aulas bajo el esquema de la escolástica. Su forma de pensar y vivir iba acorde a su formación. El alto clero opinaba, interfería o descalificaba en los asuntos del gobierno.

¿Quiénes eran los líderes de opinión de la sociedad? ¿Quién ostentaba credibilidad en la sociedad?

Los líderes de opinión, en un pequeño círculo, por las dificultades de la comunicación de esa etapa, eran más bien regionales. Podemos considerar algunos frailes, eclesiásticos, abogados con cargos en el gobierno. La «credibilidad» también estaba reducida a ese mismo grupo, más bien los intereses comunes y las complicidades los hacían solidarios o acérrimos enemigos. Los religiosos tenían ascendencia con el pueblo y la clase dominante, por lo cual se pensó en que un sacerdote fuera el que dirigiera el movimiento libertario.

13 Respuestas a “La vida durante la conspiración de 1810

  1. Herculano y Pompeya? se cruzaron los cables??

    • Esos nombres eran de dos ciudades ubicadas en la región de Camparia, en Italia. Ambas fueron destruidas en una de las erupciones del volcán Vesubio durante el reinado de Tito. La lava y las cenizas las cubrieron completamente y esto permitió que las calles, pasillos y espacios públicos y privados se conservaran casi intactas.
      En la época previa a los movimientos de Independencia en México, en Italia se descubrieron estas ruinas, lo que permitió saber más del imperio romano y puso al tema y la cultura italiana de moda. Lo de la ropa fue una consecuencia.

  2. Me sirve muchisimo para el cole. Grax. xD

  3. La verdad que me sirvió muchisimo.

  4. Sinceramente, me pareció muy útil toda la información. Es un trabajo hecho con respeto y precisión. Agradezco mucho la posibilidad de haberlo leído. Saludos.

  5. está muy buena la info…..yo estoy copiando sobre cómo se peinaban las nujeres en es época, pero quiero imágenes… jeje. grax

  6. Me sirvió mucho la información. Muchas gracias.

  7. Tenkius por la información. Me salvó la vida.

  8. laura castellanos

    esta super me ayudo mucho gracias

  9. Los felicito. El Bicentenario es un sitio en la web muy bueno. Los quiero atodos. Un beso.

  10. muy chevere la pagina (=
    Grasciias, me sirvio mucho la información C:

  11. Está chida la historia pero pónganle más sentimiento. Jajajaja.

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